Hotel Ploseblick 3*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Piscina
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Actividades
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Agradable para niños
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Desayuno
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Mascotas
Ubicación
A 25 minutos a pie del cómodo Hotel Ploseblick Natz-Schabs, los huéspedes pueden llegar al biotopo Palù Raier. Al alojarse en una de las 20 habitaciones, los huéspedes disfrutarán de un baño de vapor turco, un jacuzzi y una sauna, así como de vistas a la piscina.
El centro de Natz-Schabs está a 10 minutos a pie, y atracciones deportivas como el Acquarena se localiza a 4 km. Disfrutarás de tu visita al Museo della Farmacia, situado a unos 10 minutos en coche del hotel Ploseblick. Al alojarte en este hotel de 3 estrellas, tendrás acceso perfecto al Seminario Maggiore di Bressanone, un sitio educativo situado a 4,1 km. La parada de autobús Vereinshaus - Casa della Cultura se encuentra a 200 metros.
Un balcón, Wi-Fi gratis y un sofá cama están incluidas en las habitaciones del hotel Ploseblick Natz-Schabs. Las facilidades incluyen inodoro separado y ducha. Las habitaciones cuentan con baños privados que incluyen un inodoro separado y una ducha.
El desayuno se sirve todas las mañanas con bollería, fruta fresca y queso. Ofreciendo comida italiana, el restaurante Goldener Apfel se encuentra cerca de este hotel.
Reseña de un crítico de hotel
Mi reciente estancia en el Hotel Ploseblick fue, sin duda, una experiencia placentera que me hizo sentir como en casa en medio de la majestuosa naturaleza de los Alpes. Ubicado en Naz-Sciaves, el hotel destaca no solo por sus impresionantes vistas desde cada balcón, sino también por su ambiente acogedor, gracias a su modelo familiar que se nota en cada rincón. El desayuno, que en verano se puede disfrutar en la terraza, me sorprendió con un buffet generoso de pasteles y huevos, perfecto para empezar el día con energía antes de lanzarnos a explorar los senderos circundantes. Además, aprecié la atención del personal, que, aunque limitado en el dominio del inglés, siempre fue amable y dispuesto a ayudarme en italiano y alemán. La habitación, aunque un poco austera en cuanto a comodidades, me ofreció la calidez de un buen servicio de limpieza y un baño completamente equipado. Lo que realmente hizo la diferencia, sin embargo, fueron los momentos de relajación en el jacuzzi gratuito y la sauna, ideales después de un día de senderismo. En resumen, el Hotel Ploseblick es un refugio encantador, ideal para los amantes de la naturaleza y la buena comida. Su atención al huésped y la calidad de la gastronomía son detalles que lo hacen destacar, convirtiéndolo en un lugar al que estoy seguro que regresaré pronto.